Historia

 

AESA inició sus actividades en 1948, gracias a la iniciativa y coraje de Don Alfredo Evangelista, bajo la denominación Alfredo Evangelista y Cía SRL con la finalidad de diseñar, construir equipos y ejecutar obras para la industria energética. El primer taller de la flamante empresa se instaló en el barrio de Barracas, donde se prefabricaban y armaban equipos que luego se montarían en las primeras obras.

En sus primeros años, la empresa había logrado insertarse en el mercado nacional, incursionando en áreas que excedían ampliamente sus actividades iniciales, obteniendo muy buenos resultados en el terreno de la fabricación, provisión y montaje de equipos e instalaciones para la industria del petróleo y el gas, demostrando capacidad de adaptación, agresividad comercial, vocación por la calidad y sentido de liderazgo.

En estos años todo el crecimiento de la industria en general y del de AESA en particular se realizó al amparo de la gestión estatal de YPF y Gas del Estado como principales clientes.

 

En este período la empresa decide comenzar a fabricar en el país equipos para la industria que hasta ese momento se importaban, para ello celebra múltiples acuerdos de licencias con distintas compañías extrajeras como por ejemplo con Graver Tank para la fabricación y montaje de tanques de almacenaje de techo flotante, siendo a partir de allí el principal proveedor nacional de este tipo de equipos.

En estos años la empresa fabrico el tanque de techo fijo más grande del país en la planta de almacenaje de Puerto Rosales para YPF; y el de techo flotante más grande de sudamérica en Chile para la empresa ENAP, siendo esta la primera exportación de AESA.

La actividad industrial de los talleres dejaba de ser complementaria de la ejecución de obras, pues había adquirido un ritmo cada vez más intenso. A fin de aumentar la autonomía y capacidad de producción de sus talleres, la empresa consolido todas sus actividades industriales y de obra en Canning, incorporando nueva maquinaria adquirida en el país y el exterior.

Las obras realizadas por la empresa durante este período muestran creciente envergadura, complejidad y valoración económica. La empresa también comienza en esta etapa un proceso de diversificación, realizando grandes encargos para otras industrias, como la minería, vitivinicultura, alimenticia y energía nuclear.

En esta etapa si bien la empresa trabaja mucho con YPF y Gas del Estado abre su cartera a clientes nuevos como por ejemplo Astra, Pan American Energy, Sade, Techint, PGM, Somina, Enap y la Comisión Nacional de Energía Atómica entre otros.

 

A comienzos de este período y gracias a su progresiva consolidación y diversificación la empresa logra enfrentar y superar dificultades derivadas de la crisis internacional del petróleo y las cambiantes condiciones del mercado interno. Junto con los emprendimientos especiales como el de energía nuclear, la empresa conserva su creciente participación en áreas de trabajo tradicionales, como era la fabricación, provisión y montaje de equipos para la industria del petróleo y el gas, desarrollando durante todo este período obras de creciente complejidad y envergadura en todo el país.

En el año 1986 la empresa es adquirida por ASTRA, dejando los fundadores el manejo de la firma tras 37 años de gestión. La empresa cambia de nombre, pasando a denominarse ASTRA EVANGELISTA.

En este período la empresa realiza sus primeras experiencias en la provisión de servicios de operación y mantenimiento de áreas petroleras, creando hacia fines de los '90 la división de Servicios Petroleros.

También en estos años la empresa certifica con la estampa ASME la fabricación y montaje de sus equipos y bajo las normas ISO 9000 su sistema de gestión de calidad. Este reconocimiento implica que la empresa cumple con los más altos estándares de calidad de la industria.

En 1996 la firma ASTRA es adquirida por Repsol, asumiendo esta el control de la empresa, pasando a partir de ese momento a formar parte del Grupo Repsol. En 1998 Repsol decide cambiar la razón social por A-Evangelista SA, sin cambiar el nombre comercial de ASTRA EVANGELISTA.

En 1999 tras la adquisición de las acciones de YPF por parte de Repsol, YPF y ASTRA EVANGELISTA pasan a formar parte del mismo grupo económico Repsol-YPF.

Con respecto a la cartera de clientes, incorpora en esta etapa clientes de envergadura como Pérez Companc, YPF Boliviano, Esso, Shell, EG3, CGC, Total Austral, Central Dock Sud y Tecpetrol entre otros.

 

El cambio de escenario y la integración al nuevo grupo económico Repsol-YPF le permitió a la empresa contar con un firme respaldo comercial, operativo y económico para desarrollar proyectos de mayor envergadura, consolidando la tendencia iniciada en el período anterior.

En 2001 y en el marco de la fusión de ASTRA e YPF (ambas empresas controladas por Repsol) se decide que el paquete accionario de A-Evangelista SA pase a manos de YPF SA, siendo esta situación vigente hasta el presente. Las exigencias de los proyectos internacionales de alta complejidad obligaron a la empresa a abrir filiales en Brasil y Bolivia, poniendo estos proyectos a prueba las capacidades de la empresa y su singular ingenio para resolver cuestiones logísticas en lugares apartados, de difícil accesibilidad y precarios medios de comunicación.

La vigencia de AESA en las grandes obras vinculadas al petróleo y el gas siguió afianzándose con proyectos tales como Carina & Aries en Tierra del Fuego para Total Austral, Gasoducto Colonia-Montevideo en Uruguay para Gasoducto Cruz del Sur, Sábalo Gas Plant en Bolivia para Petrobrás, Plantas de LTS y LPG El Portón en Neuquén para YPF, Gasoducto Margarita en Bolivia para Maxus, HTN en Refinería La Plata para YPF, Splitter II en Refinería Luján de Cuyo para YPF, Recuperación de Azufre en Brasil para REFAP, URC en Bolivia para Petrobrás, Aguada San Roque en Neuquén para Total Austral y FCC-B en Refinería La Plata para YPF, entre otros.

En 2005, luego de un proceso de cambios en su organización, la nueva gestión empresaria llevo adelante una serie de transformaciones que incluyo el cambio de imagen, pasando a denominarse comercialmente AESA. Este proceso de cambio no se limitó a la imagen, ya que fue acompañada de una importante conjunto de inversiones en áreas estratégicas, que permitieron ampliar y modernizar la capacidad operativa de la Planta Canning y mejorar las condiciones de trabajo y el servicio prestado a su propia gente, principal protagonista de su rica trayectoria.

A sus tradicionales clientes en estos años se fueron sumando otros como Andina, Gas Natural BAN, Gasoducto Cruz del Sur (Uruguay), Refap (Brasil), TGS, TGN y Petrobrás Bolivia entre otros.